Señoras, señores, ha llegado el gran día en que pasear por la ciudad no es sinónimo de ir envuelto en camisetas interiores, bufandas de lana, fulares de seda a juego con las camisas, gorros de forro polar, chubasqueros varios y guantes de lana. Sí: todo eso se ha acabado.

Hoy, aún en febrero, ha amanecido el día en que puedes salir a la calle con una camiseta, un jersey y una chaqueta. Y basta.

Y ahora viene la pregunta siguiente: ¿qué significa esto?

Respuestas abiertas…