Ayer me hice fan de un grupo que existe en Facebook llamado “Valencianos sorprendidos porque en diciembre hace frío“. Estoy más que asustado por el frío que hace, por lo que llueve, por el estrés que llevan mis conciudadanos estos días cuando cruzan el cap-i-casal. Y os lo dice uno que no nació en el Mediterráneo, como Serrat, sino en el Cantábrico; uno que pasó su primer invierno en Valencia sin ponerse más que un jersey o, en días fríos, fríos, una chaqueta gruesa. Ahora no: los termómetros que no suben de 5 ºC nos anuncian que -precisamente hoy, lunes 21- ha llegado el invierno.

Y cuando llega esta estación del año, se acercan esas maravillosas fechas llenas de esplendor del consumismo, de elegancia del derroche, de ingesta masiva de dulces… Sí, es Navidad.

Para unos, para los que celebran que un pequeño llegó al mundo y cambió su historia. Para otros, llegan las vacaciones de invierno; para otros, cambiamos de año. Para muchos de los que entran y salen de Route 66 cada día, es una época del año en que unos se van de vacaciones deseadas y ellos de vacaciones forzadas. Pero algo celebrarán.

Así que para unos y para otros, el equipo de Route os manda un saludo muy cálido (nos vendrá de perlas) y especial, incluyendo en él los mejores deseos de que, a lo largo del nuevo año, todo aquello que hagamos sea “de 10″.

Feliz dos mil sobresaliente.

J. Landa