Somos los últimos en empezar el curso. En el norte de Europa, el curso comenzó hace ya alguna semana; nosotros tardamos algo más, disfrutamos al máximo del verano (los días de Sol, por suerte, continúan), aunque en junio aún estamos haciendo exámenes.

Alargamos las vacaciones de Navidad, las de Semana Santa, las de verano… pero también se prolongan los días de curso lectivo. ¿Es mejor? ¿Preferiríamos parar menos días en la época de Pascua, por ejemplo, para marcharnos al apartamento de la playa unos días antes? Esto atañe principalmente a profesores y estudiantes, pero todos podemos opinar.

Pd.: Mientras tanto, los profesores de español para extranjeros soñamos con el mes de septiembre, pero no para volver al cole, ¡sino para gozar final y merecidamente de nuestras vacaciones!

Jon Landa